Preparar la casa para navidad para tu perro o gato
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Cómo disfrutar de la Navidad con tu perro o gato: prepara la casa y su entorno

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Gabriella Tami
Doctorada en Veterinaria y Máster en Etología

 

Se acercan fechas para disfrutar en familia y con amigos, reencontrarnos, decorar la casa, empaquetar y desempaquetar regalos y hacer lo que a menudo no hay tiempo de hacer en otros momentos. Pero ¿qué pasa con nuestros perros y gatos? Para ellos, la época navideña puede traducirse en cambios de rutina, “invasión” del espacio por gente conocida o no tan conocida e incluso por otros perros o gatos. 

Además, pueden producirse cambios inesperados en el aspecto, en los sonidos y en los olores de la casa, paseos y comidas a horas cambiadas, reuniones ruidosas, a veces fuegos artificiales, menos atenciones por tu parte y/o atenciones indeseadas por parte de la gente que ha venido de visitas a casa, periodos de aislamiento imprevisibles y más largos de los habituales, etc…  En otras palabras, lo que puede ser divertido para nosotros no siempre es fuente de disfrute para ellos y, en algunas ocasiones, hasta puede mermar su sensación de seguridad, darles miedo y/o ser fuente de frustración.

Así que si nunca te habías planteado qué pueden suponer las celebraciones navideñas para tu perro o gato, ha llegado el momento de “abrir los ojos” y preparar un “plan relax” que minimice su estrés e incluya muchos momentos de disfrute también para ellos.

En este artículo te proponemos algunos consejos para pasar –juntos- una feliz Navidad:

Hacer un "plan relax" para minimizar su estrés y satisfacer sus necesidades será su mejor regalo para estas Navidades.

Prepara un espacio seguro

Un lugar tranquilo y protegido donde tu perro o tu gato pueda refugiarse cuando quiera para relajarse lejos del alboroto de las celebraciones navideñas. Tiene que ser un lugar libre de peligros o amenazas y las visitas deberían respetarlo, incluido los más pequeños. Es clave que nadie pueda molestarle que se ha refugiado allí, pero otra cosa es que, una vez allí, disfrute de algunas interacciones; como alguien que le trae un juguete, chuches, mimos o un poquito de atención. La única condición es que lo disfrute realmente, si no, mejor dejarlo tranquilo. En caso de un gato, por ejemplo, ir a visitarle cuando está escondido en su refugio podría reducir su sensación de seguridad e impulsarle a buscar otro lugar más “secreto”.

A la hora de contribuir a la sensación de seguridad de tu perro o tu gato, que se ha refugiado en su espacio seguro, presta especial atención a los niños de la familia o que hayan venido de visita: pueden tener más dificultad que los adultos en respetar la “regla básica del espacio seguro”, además de tener más dificultad a la hora de entender las señales de incomodidad de un animal1.También cuidado con dejar entrar a otras mascotas en tu casa: si algún huésped te pregunta si puede traer a su peludo durante las celebraciones en tu casa, valora cuidadosamente si es una buena idea: la presencia de otro perro o gato puede suponer una importante fuente de estrés para según que perros y casi para la totalidad de gatos.

Un espacio seguro puede ser una camita, una habitación o parte de ella. En el caso de los gatos, a menudo tiene el aspecto de un escondite; el hecho de poderse refugiar en un escondite es clave para gestionar una situación de estrés2. Además, si el escondite está levantado del suelo y les permite controlar el ambiente desde arriba, la sensación de seguridad puede aumentar3. Si encima tiene un cojín, una mantita de forro polar u otro material confortable, la relajación está casi garantizada4.

Sea cual sea el espacio seguro, es importante que tenga libre acceso a él y también pueda salir libremente de allí sin que nadie le bloquee el paso3. Por esta razón lo ideal es que haya más de una entrada: el control sobre el espacio es fundamental para su seguridad, sobre todo en épocas estresantes5. Si hay más de un perro o gato en casa, como mínimo, cada uno debería disponer al menos de un espacio seguro separado de los demás para refugiarse sin necesidad de compartir.
Para crear este espacio, presta atención a sus preferencias: 




En la zona segura o en
su proximidad,
tu perro o gato
debería tener
al alcance
todos los recursos que
pueda necesitar

Hay que tener en cuenta que en la zona segura o en su proximidad, tu perro o gato debería tener al alcance todos los recursos que pueda necesitar (por ejemplo: agua, comida, lugar de descanso y juguetes; en el caso de los gatos, también arenero y rascador) sin tener que cruzar la casa o acercarse a zonas “peligrosas” para comer, beber o hacer sus necesidades. Si sus recursos habituales no están tan cerca de la zona segura, habrá que adaptar la casa con tiempo.


Una vez elegido el lugar para crear su espacio seguro, es importante no “forzarlo” a ir allí: es mejor atraerlo con la expectativa de que algo agradable va a ocurrir en ese lugar como una comida apetitosa, mimos, un juguete… 

Para completar la sensación de seguridad de esta zona, se puede recurrir feromonas sintéticas que se comercializan en diferentes formatos para perros y para gatos6. Cada uno tiene las suyas: así que en hogares con gatos y perros habrá que conseguir productos diferentes. En el caso de utilizar el formato difusor, habrá que enchufarlo unos días antes de los cambios asociados a las fiestas y mantenerlo enchufado de manera continua hasta que todo haya vuelto a la normalidad.

Algunos perros y gatos también se relajan escuchando algunos tipos de música, como la música desarrollada de forma específica para el oído felino7,8 y la música clásica o incluso diferentes géneros musicales en el caso de los perros9,10. Así que la música relajante podría contribuir a la relajación en el espacio seguro. Pero, si no has tenido tiempo de comprobar si la música contribuye a relajarle, es mejor que no hagas ninguna prueba de último minuto: cuando un perro o un gato se activa por alguna situación estresante, por ejemplo, cambios en la disposición de los muebles, llegada de huéspedes, etc., la exposición a situaciones nuevas pueden contribuir a elevar su respuesta de estrés en lugar que reducirla.

Prepara la casa para la Navidad con adelanto y minimizando el impacto de los cambios

 


Las decoraciones y los cambios que necesitas hacer para preparar la casa a las celebraciones navideñas pueden influir en las sensaciones de previsibilidad y seguridad de los perros y gatos más sensibles. Los cambios más “problemáticos” suelen ser los que afectan directamente a sus recursos y a los espacios que utiliza de manera habitual, sobre todo para descansar, moverse de forma segura por casa y esconderse. 

Los cambios navideños no siempre son visuales: a veces, afectan a los sonidos o al olor de la casa y no por esto son menos importantes: tanto gatos como perros tienen oído y olfato más desarrollados que los nuestros. Y, de hecho, en el caso de los gatos se ha establecido que uno de los pilares de su bienestar consiste en respetar su sentido olfativo, lo que implica evitar productos o sustancias que pueden alterar el perfil olfativo de su ambiente3. Así que el lugar ideal para colocar decoraciones navideñas, regalos, velas perfumadas, los abrigos de los invitados u otros elementos que pueden llevar olores desconocidos no será seguramente en proximidad de los lugares donde el gato tenga sus cosas o se refugie para descansar con tranquilidad.

Hay que tener en cuenta que estos espacios no se construyen en un día: la sensación de seguridad en gran parte depende de lo que tu perro o gato haya vivido allí y de las expectativas que esto le genere. Por este motivo, se puede aprovechar un espacio seguro que utiliza desde hace tiempo. Sin embargo, a veces no será posible (por ejemplo, su zona segura es detrás o debajo del sofá, justo en el corazón de la fiesta, o en la habitación donde se quedarán a dormir algunos huéspedes) y el hecho de no tener acceso a su espacio seguro justo en el momento en el que más lo necesita puede ser fuente de frustración y ansiedad a la vez. Por ello, hay que ir preparando este espacio con tiempo.

Prepárale con antelación a los cambios y situaciones que le esperan estas navidades.

Prepararse con tiempo no quiere decir solo preparar la casa por adelantado, es útil también pensar en la preparación que pueda necesitar tu perro o gato.

En todos los casos donde la Navidad cambie las rutinas de tu perro o gato habrá que hacer algo al respecto. Las rutinas diarias le ayudan a saber cómo irá el día y eso le relaja. No saber cuándo va a comer o a hacer sus necesidades le puede causar ansiedad. Por lo que, para las fiestas, planearemos cómo podemos reducir este impacto si no puedes evitarlo, por ejemplo: 

Si no vas a estar para darle de comer a las horas de siempre, puedes recurrir a un comedero automático donde puedas programar las tomas.

 

Si no vas a poder hacer vuestras sesiones habituales de juego social, puedes introducir juegos que pueda hacer en solitario, como los juguetes que se llenan de comida.

 

Si no vas a poder mantener su rutina de paseo, puedes repartir mejor las tareas en familia, contratar a un paseador, o sacarlo más a pasear en otros momentos del día, teniendo en consideración que un perro debería salir un mínimo de dos veces al día aunque, como más, mejor. 

 

Aunque suela estar relajado cuando se queda solo en casa, si lo vas a dejar solo en un horario en el que siempre está acompañado, es mejor comprobar su reacción introduciendo periodos de “aislamientos” cortos antes de dejarlo solo durante más tiempo.

 

Si, por el contrario a tu rutina habitual, vas a estar mucho más tiempo en casa (llegando hasta el extremo de estar las 24 horas juntos), también es recomendable hacer sesiones en que se quede solo para evitar que la vuelta al trabajo después de las fiestas suponga el desencadenante de un problema relacionado con la separación. 


Cuando se realizan cambios en la rutina, ya sea en los horarios de comida, paseo, interacción social, es preferible que se hagan de forma gradual.

Más allá de minimizar el efecto del cambio de rutina asociado a las celebraciones navideñas, hay que tener en consideración si el perro o gato tiene “necesidades especiales” que podrían afectarle más justo durante la Navidad, por ejemplo:

  • Cuando está solo en casa se queda intranquilo: el trastorno relacionado con la separación es mucho más común en los perros, pero también lo puede tener un gato11.
  • La entrada de huéspedes en casa le incomoda o le excita tanto que acaba saludándoles de una manera "poco aceptable", bajo tu punto de vista.
  • Se asusta mucho con los ruidos fuertes o con alguna otra situación a la que podría estar expuesto en los próximos días.
  • Reacciona con agresividad en situaciones que se podrían dar durante estas fiestas. 

En estos casos, la situación es mucho más delicada y necesitas ponerte en contacto con un profesional. Es posible que para cuando busques ayuda no haya tiempo para solucionar el problema antes de Navidad, pero este paso es fundamental para explorar qué opciones hay para ayudar a tu perro o tu gato en estas Navidades.

¿Preparado para la Navidad? Como ves, son muchas cosas las que debes tener en cuenta para disfrutar al máximo de estos días con tu perro o gato. Seguro que, si sigues todos estos consejos, consigues crear el mejor “plan relax” navideño juntos.

 

Bibliografía consultada:

1. Meints, K., Racca, A., Hickey, N. (2010). Child-dog misunderstandings: children misinterpret dogs’ facial expressions. En Proceedings of the 2nd Canine Science Forum (Vol. 99).  
2. Vinke, C. M., Godijn, L. M., Van der Leij, W. J. R. (2014). Will a hiding box provide stress reduction for shelter cats?. Applied Animal Behaviour Science, 160, 86-93.
3. Ellis, S. L., Rodan, I., Carney, H. C., Heath, S., Rochlitz, I., Shearburn, L. D., Sundahl, E., Westropp, J. L. (2013). AAFP and ISFM feline environmental needs guidelines. Journal of feline medicine and surgery, 15(3), 219-230. 
4. Crouse, S. J., Atwill, E. R., Lagana, M., Houpt, K. A. (1995). Soft surfaces: a factor in feline psychological well-being. Contemporary Topics in Laboratory Animal Science, 34(6), 94-97.
5. Amat, M., Camps, T., Manteca, X. (2016). Stress in owned cats: behavioural changes and welfare implications. Journal of Feline Medicine and Surgery, 18(8), 577-586.
6. Hargrave, C. (2014). Pheromonatherapy and animal behaviour: providing a place of greater safety. Companion Animal, 19(2), 60-64.
7. Snowdon, C. T., Teie, D., Savage, M. (2015). Cats prefer species-appropriate music. Applied Animal Behaviour Science, 166, 106-111.
8. Hampton, A., Ford, A., Cox III, R. E., Liu, C. C., Koh, R. (2020). Effects of music on behavior and physiological stress response of domestic cats in a veterinary clinic. Journal of feline medicine and surgery, 22(2), 122-128.
9. Kogan, L. R., Schoenfeld-Tacher, R., & Simon, A. A. (2012). Behavioral effects of auditory stimulation on kenneled dogs. Journal of Veterinary Behavior, 7(5), 268-275.
10. Bowman, A., Scottish, S. P. C. A., Dowell, F. J., & Evans, N. P. (2017). The effect of different genres of music on the stress levels of kennelled dogs. Physiology & behavior, 171, 207-215.
11. Schwartz, S. (2002). Separation anxiety syndrome in cats: 136 cases (1991–2000). Journal of the American Veterinary Medical Association, 220(7), 1028-1033.

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