Mi gato araña donde no debe: ¿qué hacer para evitarlo?
¿Has pillado a tu gato arañando algo que no debería? Lo primero que debes saber es que es una conducta natural de los felinos y que es esencial para mantener su equilibrio tanto físico como mental. Si tu gato está arañando la alfombra, el sofá, las sillas… lo ideal es que puedas reorientar esa conducta hacia lugares adecuados para ello sin limitar sus necesidades y sin que pueda causarte problemas a lo largo de vuestra convivencia. En este artículo te contamos por qué arañan los gatos y qué puedes hacer para evitar que lo haga donde no debe.
¿Por qué arañan los gatos?
Mi gato araña demasiado: ¿qué se puede hacer para evitarlo?

Visualiza a un gato al lado de un árbol: se acerca lentamente y empieza a estirar sus patas para arañar el tronco. ¡Arañar es uno de los mayores placeres del gato! Lo más probable es que no haya árboles donde rascar en tu casa, así que tu gato lo sustituye por cualquier otra cosa que ve atractiva y, como habrás observado, los tejidos son un buen sustituto. Pero, ¿por qué tiene esta necesidad? Los gatos arañan por diversos motivos: 

Cuando arañan las superficies:

  • Para marcar su territorio: los felinos poseen glándulas en sus espacios interdigitales (el espacio que tienen entre los dedos) que impregnan las superficies de feromonas y que les sirven para dejar señales olfativas y señales visuales que determinan su presencia a otros gatos y delimitan el territorio.
  • Para estirar su musculatura: para este fin, generalmente prefieren arañar las superficies verticales, ya que esto les permite estilar su musculatura completamente. 
  • Para mantener sus uñas en buen estado: en este caso cualquier superficie es buena para deshacerse de los restos de uñas y mantenerlas afiladas.

Cuando arañan a su dueño:

  • Llamar nuestra atención: a veces los gatos aprenden que al arañarnos o mordernos consiguen lo que desean, así que cada vez que quieran demandarnos algo pueden volver a hacerlo. Es decir, ¡hemos reforzado su conducta sin darnos cuenta!
  • Mostrar su desacuerdo: el nivel de tolerancia de los gatos a determinados gestos nuestros como las caricias, los tonos de voz… es muy variable. La gran mayoría de las veces te intentarán hacer saber que esa conducta no le gusta o quiere que dejes de hacerlo mediante arañazos, mordiscos o bufidos.
  • Durante los juegos: los juegos con las manos o los pies estimulan a los gatos a desarrollar su conducta depredadora como parte del juego con nosotros. A veces pueden aplicar una intensidad demasiado fuerte que suele acabar en lesiones o heridas innecesarias. 
  • Enfermedades: en algunas ocasiones los felinos que tienen dolor, picor o alguna patología pueden expresar su malestar o frustración mediante una conducta arisca, intolerante o agresiva hacia nosotros (la llamada “conducta de desplazamiento”).
  • Temperamento: hay gatos con temperamentos más amistosos, mimosos o dóciles que aceptan de buen gusto un estrecho contacto con nosotros. Sin embargo hay otros más ariscos y solitarios que necesitan mayor espacio e individualidad.
     

Para evitar que tu gato esté arañando en zonas donde no debe, debes redirigir esa conducta hacia lugares donde sí pueda, sin causarte daños a ti ni a tu mobiliario, como por ejemplo:

Socializando a los gatitos

La socialización de los gatitos es importante para el desarrollo de sus conductas: todo el aprendizaje que los gatos adquieren cuando aún son cachorros junto a su madre, hermanos y otras personas es fundamental para regular su comportamiento posterior.

Con un entorno adaptado a sus necesidades

Para ofrecerles un entorno enriquecido y adaptado a sus necesidades instala en tu casa superficies donde tu gato pueda arañar libremente, como rascadores en forma de torres o paneles, cuerdas, cajas, etc.

Algunos de estos sistemas además sirven para colocarlas en las partes del sofá que habitualmente rasca tu gato teniendo la funcion de proteccion y de rascador a la vez. 

También existen algunos productos repelentes en el mercado para evitar los arañazos en las zonas en las que se aplica, y otros destinados a redireccionarlos hacia los lugares deseados. 

Disminuyendo sus momentos de estrés

Disminuye sus niveles de estrés adecuando el espacio a sus características y distribuyendo las zonas de forma adecuada:

  • zona de descanso
  • zona de higiene
  • zona de alimento

zona social o de juegos

En situaciones de estrés o ansiedad, las feromonas sintéticas apaciguantes también pueden ser de utilidad.

Respetando su naturaleza y temperamento

Respeta su temperamento y atiende a sus señales comunicativas. Acaríciale en tiempos cortos para ver su nivel de tolerancia a las caricias. Si no quiere que le acaricies, busca otras formas de fomentar el vínculo con tu gato, como el juego, la comida...

Sin castigos

No refuerces sus comportamientos no deseados. Si lo que quiere es llamar tu atención mediante arañazos, trata de no dársela ignorando su comportamiento limitando su acceso a ti. También puedes emitir un sonido o quejido fuerte en el momento exacto en el que tu gato te está arañando.

Aparta tus manos y pies a la hora de jugar con tu gato para que no lo incorporen como parte normal del juego. Como alternativa, puedes utilizar multitud de juguetes para realizar estas actividades como palos con plumas, cuerdas, juguetes interactivos, etc.

Y sobre todo no le castigues. Los gatos no aceptan bien los castigos y puede empeorar su comportamiento y tu vínculo con él. El refuerzo positivo es la mejor forma de enseñarle.

Generalmente, la conducta de arañar de los gatos se puede modificar o redirigir adaptando el entorno, pero en ocasiones puede ser necesario que realices una consulta a tu veterinario para que le realice un chequeo o a un etólogo para controlar el comportamiento de forma adecuada. Esperamos, no obstante, que estos consejos te sean de utilidad para evitar que tu gato arañe donde no debe pero respetando su naturaleza.