¿Se puede bañar a un cachorro de 1 mes?
Cuando nacen, los cachorros aún tienen el sistema inmunitario en desarrollo y esto les hace muy vulnerables a desarrollar enfermedades. A un cachorro de un mes de vida se le puede bañar, pero no es lo más recomendable. Si no se garantizan algunos aspectos fundamentales el baño podría poner en riesgo su salud e incluso su vida. En este artículo te contamos más sobre si se puede bañar a un cachorro de 1 mes.
¿Cómo bañar a un cachorro?
Pautas a seguir para bañar a un cachorro

Existen multitud de factores que pueden influir en el sistema de defensas de tu cachorro. Aspectos como, por ejemplo, si la madre ha sido vacunada o no, cuál ha sido el período de lactancia materna o incluso las características individuales de cada perro, son determinantes.  

Durante las primeras 3-4 semanas de vida, el sistema inmunitario del perro está en pleno desarrollo y esto las convierte en las semanas más críticas en este sentido. En este periodo hay que tener un especial cuidado en evitar cualquier factor que ponga en riesgo su salud.

La importancia de la temperatura corporal

Un aspecto importante es la temperatura. Un perro adulto presenta una temperatura de entre 37,8 y 39,2 grados (38,5 grados de media). En el caso de los cachorros recién nacidos, sin embargo, la temperatura oscila entre 35 y 36 grados, para ir aumentando progresivamente hasta alcanzar la temperatura de un perro adulto alrededor de la cuarta semana de vida. Esto es lo que hace que, en el caso de los cachorros menores de un mes, el mayor riesgo para su supervivencia sea la hipotermia. 
  
Si la temperatura de tu cachorro desciende por debajo del rango normal, su organismo no tiene capacidad para compensarlo todavía. Este  enfriamiento también puede provocar una bajada de defensas del cachorro, que lo puede dejar a expensas de desarrollar cualquier enfermedad a la que esté expuesto.

Así, ¿se puede bañar a un cachorro de 1 mes? Preferiblemente no

A fin de evitar estos riesgos, no es aconsejable bañar al cachorro antes del primer mes de vida. Lo más indicado es hacerlo una vez finalizada su pauta vacunal, que puede variar en función del protocolo que se siga. Generalmente se inicia a partir de las 6 semanas y termina alrededor de las 12 semanas de vida. 

En ese momento, a las 12 semanas, tu cachorro aún se encuentra en el periodo de socialización. Por lo que es una etapa de aprendizaje y adaptación a nuevas experiencias.

¿Cómo bañarlo, entonces?

Dado que los cachorros no tienen grandes necesidades de higiene, a fin de prevenir riesgos innecesarios, es recomendable bañarlos en seco usando productos específicos para cachorros. Con una esponja humedecida o toallitas higiénicas para perros le puedes limpiar las zonas sucias. Así evitarás que tu cachorro se enfríe. 
 

 

Si tu cachorro ya ha terminado su protocolo vacunal o si hay que bañarlo antes de tiempo, es importante que sigas estas pautas:  

  • Temperatura. El ambiente debe ser cálido (30 grados en la primera semana y descendiendo progresivamente) y el agua debe estar calentita. 
  • Productos específicos. Usa productos específicamente formulados para cachorros. Su piel y pelo son muy sensibles a otro tipo de productos. 
  • Tamaño de la bañera. Es importante que el recipiente donde bañes a tu cachorro sea adaptado a su tamaño. Puedes hacerlo en el fregadero o en un barreño. 
  • Cuidado de oídos y ojos. Debes tener un cuidado especial con los ojos de tu cachorro, evitando que le entre champú. Vigila también que no le entre agua en los oídos. 
  • Secado. Tras el baño, seca concienzudamente a tu cachorro tan rápidamente como sea posible. Puedes hacerlo con secador, vigilando siempre para evitar quemaduras. 
  • Cepillado. Si tu cachorro tiene un pelaje abundante, puedes cepillárselo suavemente.
  • Refuerzo. Después del baño, refuerza a tu cachorro con caricias y premios. Así harás que el baño sea una experiencia agradable, y esto facilitará los baños posteriores.  

La prevención es básica cuando se refiere a la salud de tu perro. Siempre es recomendable no exponer a tu cachorro a situaciones potencialmente peligrosas, como pueden ser los estados de hipotermia, hipoglucemia o deshidratación. Esto es especialmente así en el caso de los cachorros lactantes. Para evitar dichos riesgos es importante proveerles un ambiente cálido, una alimentación adecuada y una correcta pauta vacunal. En caso de duda, consulta siempre con el veterinario.