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Cómo educar a un cachorro, la guía definitiva

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Pocas cosas hacen tanta ilusión como la llegada de un cachorro a casa. Es un momento muy importante, y hay que prepararse a conciencia. En esta guía te damos las claves para educarlo con cariño desde el primer día.

Llegada a casa 

Si estás preparando la llegada a casa de tu nuevo cachorro y tienes dudas sobre cómo gestionar ese momento, nuestro consejo principal se resume en una palabra: empatía. Ponte en la piel de tu cachorro y todo será más fácil e intuitivo. 

Piensa que un cachorro recién adoptado puede sentirse desconcertado los primeros días ya que todo será nuevo para él o ella. De lo que se trata es de:

  • Respetar su ritmo natural de exploración y adaptación al nuevo entorno.
  • Proporcionarle un espacio adecuado y libre de peligros para que se instale, descanse y se sienta cómodo. 
  • Integrarlo en la familia desde el primer día.

Asegúrate de buscarle a tu cachorro un sitio tranquilo y seguro (alejado de cables, enchufes, etc.) donde poner su camita, transportín y juguetes. Piensa que le gustará estar cerca de ti, así que no lo coloques en una estancia apartada de la vida familiar. 

Los perros son animales sociales que disfrutan con la compañía, así que tu cachorro agradecerá desde el principio que lo integres en la vida familiar. 

Otros consejos importantes sobre cómo educar a un cachorro y cómo prepararle una bienvenida a casa agradable son: 

  • No lo agobies con un exceso de atención durante las primeras horas y días: todavía no te conoce, así que puede sentir tu presencia constante como una amenaza.
  • No lo expongas a demasiados estímulos de golpe: intenta que la llegada a casa sea tranquila y amable. 
  • No le riñas si hace algo inapropiado durante los primeros días: acaba de llegar y todavía no has tenido tiempo de explicarle cómo quieres que se comporte, así que no sería justo reñirle. Además, tu cachorro podría cogerte miedo. 

La primera noche

Hay que tener en cuenta que la separación de la madre y el resto de la camada no es fácil para un cachorro. El nuevo hogar es un entorno extraño y desconocido que puede hacerle sentir inseguro. 

Para los perros, así como para otras especies gregarias, el grupo social es fuente de seguridad y protección. Por esa razón recomendamos no privar al cachorro de compañía las primeras noches, al menos hasta que esté adaptado al nuevo hogar. 

El mito del reloj debajo de la camita

Popularmente, se recomienda dejar un reloj despertador bajo la mantita del cachorro para que el sonido de las agujas le recuerde el latido del corazón de su madre y lo calme. En realidad, la efectividad de este método no está comprobada. En algunos casos, los cachorros pueden sentirse incluso asustados o incómodos.
 

Etapa de socialización: cómo educar a un cachorro de las tres semanas a los tres meses

De las tres semanas hasta los tres meses de edad (cuatro, según algunos expertos) es la etapa que los etólogos llaman “periodo sensible de socialización”.

En esta etapa, todas las experiencias que el cachorro tenga con otros perros, con personas, con otros animales, y con los estímulos presentes en el entorno en general, dejarán una huella profunda. Por esa razón hay que aprovechar esa ventana de oportunidad para acostumbrar al cachorro a relacionarse con todo aquello con lo que le tocará convivir de adulto: desde el ruido de un autobús o el camión de las basuras hasta el sonido de un petardo o el contacto con otros perros, personas, niños pequeños, etc. 

Los perros aprenden durante toda la vida, pero la impronta que dejan las vivencias durante el periodo de socialización (de las tres semanas a los 3-4 meses) es especialmente intensa. 

Plan de socialización 

Aquí tienes algunas ideas prácticas sobre cómo educar a un cachorro durante la etapa de socialización: 

  • Haz una lista de todas las cosas a las que vas a necesitar que tu perro se acostumbre: autobuses, motos, paraguas que se abren, bicicletas, bastones, personas de diferentes complexiones, etc. 
  • Lleva siempre contigo premios comestibles y/o algún juguete que le guste a tu cachorro. 
  • Tanto fuera de casa como durante los paseos, aprovecha cualquier momento en el que tu cachorro esté en contacto con los objetos, animales y estímulos de la lista y prémialo con comida, caricias o juego. El objetivo es que haga una asociación positiva. 
  • Observa muy bien las reacciones de tu cachorro y aléjalo del objeto, animal o estímulo si crees que tiene miedo o se siente incómodo. Vuelve a intentar otra aproximación guiada y paulatina más adelante. 

Buenos hábitos desde el principio

Saber cómo educar a un cachorro pasa por sentar buenos hábitos desde el primer día. Hay algunos puntos esenciales que no puedes olvidar: 

Hacer las necesidades donde toca

Si tu cachorro tiene menos de 8 semanas, todavía no está preparado para aprender a hacer sus necesidades en un lugar determinado, pero a partir de esa edad, ya puedes comenzar a explicarle dónde está su baño. 

La clave a la hora de saber cómo educar a un cachorro para que orine y defeque donde toca es la siguiente: 

Propiciar + Premiar + Supervisar

Propiciar: se trata de favorecer que tu perro “acierte” el mayor número de veces posible. Para ello, debes llevarlo al sitio donde quieras que haga sus necesidades (al empapador si está en casa, o bien directamente a la calle si ya puede salir a pasear) con mucha frecuencia y, sobre todo, en los momentos más propicios: después de que haya comido, dormido o jugado. 

Premiar: felicítalo efusivamente cada vez que haga sus necesidades en el lugar correcto, para que asocie claramente que hacerlas allí le reporta un beneficio extra. 

Supervisar: No dejes a tu cachorro sin supervisión porque, si tiene ganas de orinar o defecar y aún no sabe dónde debe hacerlo, elegirá cualquier lugar que le apetezca. 

Aprender a estar solo

En cualquier guía sobre cómo educar a un cachorro no puede faltar la parte de prevención del llamado hiperapego. Algunos perros desarrollan tanta dependencia de sus familias humanas que no son capaces de quedarse solos en casa, llegando a presentar trastornos comportamentales como la denominada Ansiedad por Separación. 

Para prevenir problemas de hiperapego, empieza a dejar solo a tu cachorro prácticamente desde el primer día en casa, pero de forma muy progresiva, y siempre asegurándote de que se queda en un lugar seguro y confortable. Puedes empezar por salidas tan cortas como 5 minutos e irlas ampliando paulatinamente. 

Si al poco de adoptar a tu cachorro tienes que volver a tu horario laboral y dejarlo solo durante muchas horas, contrata un canguro o pídele a algún amigo o familiar que le haga compañía. 

Autocontrol y tolerancia a la frustración

Otra clave a la hora de aprender cómo educar a un cachorro es tener clara la importancia de entrenar la tolerancia a la frustración y el autocontrol. 

Un cachorro, igual que ocurre con un niño, debe aprender a conformarse cuando algo no sale como él quería. Por ejemplo cuando no puede ir a jugar con otro perro porque no es momento, o cuando no puede utilizar tu zapatilla como juguete. 

Ejercicio físico y mental

Si tu cachorro va a ser parte de tu familia a partir de ahora, deberás dedicarle el tiempo y la atención que requiere. Tanto su cuerpo como su cerebro necesitan realizar ejercicio a diario, así que tendrás que asegurarte de que: 

  • Paseas a tu cachorro al menos tres veces al día y le permites olfatear el entorno con libertad, relacionarse con otros perros y correr o jugar tanto como necesita. 
  • Le propones a tu cachorro retos mentales para que ejercite su inteligencia. Un ejemplo de estos juegos puede ser, simplemente, esconder su juguete preferido y pedirle que lo busque utilizando el olfato.
     
Como educar a un perro

Un cachorro educado, un perro adulto feliz

Aprender lo esencial para saber cómo educar a un cachorro es una cuestión de responsabilidad. Si vas a tener un perro a partir de ahora, debes procurar educarlo para que sea capaz de relacionarse con su entorno de una forma adecuada y positiva. 

Un cachorro educado será un perro adulto feliz y equilibrado. Ahora tienes la oportunidad de sentar las bases de su educación.
 

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