Cuidados básicos

Cómo limpiar los dientes a tu perro

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​​​​​​​Limpiar los dientes de nuestro perro puede que sea una de las cosas que más subestimamos o que más fácilmente olvidamos. No obstante, una higiene adecuada puede evitar la acumulación de sarro que podría dar lugar a enfermedades periodontales. ¿Quieres saber cómo llevar a cabo una correcta higiene dental de tu perro?

Qué problemas conlleva no limpiar los dientes de tu perro

La placa bacteriana se asienta en la superficie de los dientes que, junto con los minerales que contiene la saliva y los restos de alimentos, provocan la formación de sarro. Este, a su vez, puede provocar gingivitis, dolor, halitosis, la pérdida de piezas y/o dificultad para masticar, entre otros problemas. 

Para ayudar a reducir estos problemas es importante mantener una correcta higiene bucal; ya que, si no se frenan a tiempo pueden ocasionar alteraciones más graves... ¡Hay que tomarlo en serio!
 

Cómo prevenir el sarro y limpiar los dientes de tu perro

Vista la importancia que tiene que nuestro perro mantenga sanos sus dientes y su boca, debemos hacer todo lo posible para lograrlo. Aquí tienes unos consejos que te ayudarán:

Cepillar los dientes

Esta puede ser una tarea complicada, especialmente si tu amiguito no está acostumbrado a ello. Pero seguro que tú sabes cómo ganarte su confianza con unos mimos, ¿a que sí? Un cepillo de dientes específico junto con una pasta de dientes para perros será el equipo perfecto para luchar contra la formación de sarro.

Para que tu perro se acostumbre, lo mejor es empezar desde cachorro, aunque si eso no ha sido posible, hay técnicas que aplicar. Por ejemplo, aplica la pasta de dientes en tus dedos para luego pasar a un cepillo suave, según se vaya acostumbrando al sabor. 

Luego elige un cepillo más resistente pensado para reducir la formación de sarro. Es importante ser constante y llevar a cabo esta rutina de higiene al menos tres veces por semana, especialmente si tu amigo es de raza pequeña, pues tienen más tendencia a los problemas dentales. 

¡Ah! Y no olvides premiarlo por portarse bien. Ya sabes, un dulce nunca amarga a nadie. 

Alimentos específicos

En el mercado hay muchos alimentos que ayudan a reducir la formación el sarro. Estos alimentos serán tus aliados en esta batalla. Estos son un complemento, no eximen de la limpieza bucal en el caso de que el sarro ya se haya formado. 

Los perros mini tienen predisposición a tener sarro ya que tienen bocas más pequeñas y, por lo tanto, tienden a un mayor riesgo de hacinamiento (es decir, mismo número de dientes que un animal grande, en menos espacio). Esto implica que la placa bacteriana, se acumule más rápidamente.

Las nuevas recetas de Ultima Mini combinan minerales y aloe vera en una croqueta de tamaño especial que ayudan a reducir la formación de sarro. 

Una croqueta más grande permite, en la mayoría de casos, que los dientes del perro penetren en la croqueta para que se pueda lograr un “efecto de cepillado”. Esto puede ayudar a reducir la placa, que provoca la acumulación de sarro, para favorecer una correcta higiene oral.
Enjuagues bucales

Existen enjuagues bucales disponibles en el mercado que ayudan a reducir la placa bacteriana.

Se pueden diluir en el agua que beben o usarlos en spray que se aplican directamente sobre los dientes. 

Snacks dentales

Si tu perrito es tan bueno que se deja limpiar los dientes, ¡se merece una golosina! ¿Y qué mejor que un snack dental para ‘matar dos pájaros de un tiro’? Estos ayudan a retirar los restos de alimento. Los hay para perros grandes y de tamaño pequeño.

Limpieza bajo anestesia

Si a pesar de tus esfuerzos tu perro ha desarrollado sarro, no queda más remedio que recurrir a la limpieza bucal bajo anestesia. Así se llevará a cabo una limpieza exhaustiva.

La higiene bucodental debe formar parte de la rutina en la vida de tu perro. No hay mejor defensa que un buen ataque, así que, ¡empieza a atacar al sarro antes de que aparezca! Limpia sus dientes con un cepillo y pasta adecuados, usa los complementos citados y acude al veterinario cuando lo creas necesario. ¡Así no le dará vergüenza sonreír!
 

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