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Los 8 alimentos prohibidos para gatos

Ultima - Desarrollado con los veterinarios nutricionistas de Ultima

Ultima · Desarrollado con los veterinarios nutricionistas de Ultima

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Publicado el 29.09.2020 · Editado el 30.01.2026
Gato comiendo
Índice

Alimentos prohibidos para gatos

Su famosa selectividad alimentaria hace que, a diferencia de los perros, los gatos raramente prueben alimentos que puedan resultarles peligrosos. Aun así, no están completamente libres de riesgo (1). Además, su agilidad les permite alcanzar lugares inimaginables, por lo que no siempre resulta fácil controlar todo lo que cogen o se llevan a la boca.  

Aquí tienes la lista de los alimentos prohibidos para los gatos. Pero ten en cuenta que el hecho de que un alimento no figure en esta lista no significa necesariamente que sea seguro; puede deberse simplemente a que, hasta ahora, no se han registrado casos conocidos de intoxicación o efectos adversos relacionados con su consumo en gatos. 

1

Ajo y cebolla

Los compuestos de azufre presentes en el ajo y la cebolla, pero también en sus ‘primos’, el puerro y el cebollino, son tóxicos para los gatos (1). Los síntomas de intoxicación más comunes son mucosas pálidas, orina de color rojizo (el color se debe a la presencia de hemoglobina en la orina) , taquicardia, respiración rápida, diarreas y vómitos (2).  

¿Sabías que…?

Los potitos para bebés pueden ser peligrosos para los gatos. Muchos contienen cebolla o polvo de cebolla como ingredientes añadidos para hacerlos más sabrosos (2). 

2

Uvas y pasas

Aunque el mecanismo de toxicidad aún no se ha aclarado, cierto componente presente en las uvas produce vómito, diarrea, letargia, anorexia, temblores y, en casos graves, incluso daños renales (3,4). Aun así, se trata de una intoxicación poco frecuente en gatos.  

3

Chocolate

La teobromina es la sustancia responsable de causar una intoxicación en los gatos que ingieren una cantidad suficiente de chocolate. Los humanos somos muy resistentes a la intoxicación por teobromina: nuestro cuerpo la metaboliza con rapidez, mientras que en gatos (y perros) se elimina mucho más lentamente. Esto, junto con su tamaño más reducido, los hace vulnerables incluso cuando ingieren cantidades que para nosotros son inofensivas.  

Los signos de intoxicación por teobromina incluyen desde náusea, vómito y diarrea, hasta taquicardia, hiperactividad, temblores y convulsiones (1,5). 

4

Alcohol

¿A quién se le ocurriría darle alcohol a un gato? Posiblemente a nadie, pero por si acaso, lo advertimos: ¡es muy peligroso!  

El alcohol puede provocar depresión del sistema nervioso, alteraciones de la coordinación, letargia e hipotermia. En los casos más graves, los gatos pueden entrar en coma y desarrollar una depresión respiratoria severa (1).  

¿Sabías que…?

Las cervezas y los vinos no son la única fuente de alcohol de la que debes proteger a tu gato. La masa de pan o pizza en fermentación, aún sin cocinar, también contiene alcohol etílico.

5

Huesos y espinas

Aunque el olor a pollo o pescado pueda resultarles irresistible, los huesos y las espinas pueden ser muy peligrosos. Las astillas de hueso de pollo y las espinas de pescado pueden clavarse en la boca, la garganta o el esófago, causando dolor al tragar, regurgitación e incluso dificultad respiratoria, y el cuadro puede agravarse si no se actúa con rapidez6. Además, los fragmentos de hueso pueden provocar obstrucciones en otras partes del aparato digestivo y, si presentan bordes afilados, existe un riesgo elevado de perforación (7). 

6

Leche de vaca

Eso de que a los gatos les encanta la leche puede que sea cierto, pero que sea beneficiosa para ellos es otro asunto. Los gatos adultos dejan de producir, de forma natural, la lactasa, es decir la enzima encargada de digerir  la lactosa. Vómitos, diarreas y deshidratación pueden ser señales de intolerancia a la lactosa en gatos (8).  

7

Comida para perros

Aunque no es tóxica, hay que tener en cuenta que las necesidades nutricionales de perros y gatos son distintas, y por tanto, requieren una alimentación diferente. De hecho, los piensos para perros carecen de algunos nutrientes importantes para los gatos. Por eso, aunque la ingestión ocasional de una pequeña cantidad de comida para perros por parte de un gato no suele ser motivo de preocupación, su consumo habitual o en grandes cantidades sí puede resultar perjudicial. Y como dicen que es mejor prevenir que curar, mantén a tu gato alejado de esta lista de alimentos prohibidos. Recuerda que una alimentación de calidad, completa y equilibrada  siempre es la mejor elección para alargar y mejorar su vida. 

En Ultima ofrecemos una nutrición elaborada con ingredientes de alta calidad y adaptada a las necesidades nutricionales de tu gato, con una amplia gama de recetas adaptadas a su edad, a sus necesidad calóricas según si es o no esterilizado, que contribuyen a mantener su salud y vitalidad. 

Y por supuesto, si crees que tu gato ha ingerido alguno de estos alimentos, ¡no dudes en ponerte en contacto con tu veterinario! 

gato helado
Referencias
  1. Cortinovis, C., & Caloni, F. (2016). Household food items toxic to dogs and cats. Frontiers in veterinary science, 3, 26. 
  2. Robertson, J. E., Christopher, M. M., & Rogers, Q. R. (1998). Heinz body formation in cats fed baby food containing onion powder. Journal of the American Veterinary Medical Association, 212(8), 1260-1266. 
  3. Means, C., & Wismer, T. (2018). An Overview of Trends in Animal Poisoning Cases in the United States: 2011 to 2017. The Veterinary Clinics of North America. Small Animal Practice, 48(6), 899-907.  
  4. Dijkman, M. A., Van Roemburg, R. G., De Lange, D. W., Hugen, S., & Robben, J. H. (2022). Incidence of Vitis fruit‐induced clinical signs and acute kidney injury in dogs and cats. Journal of Small Animal Practice, 63(6), 447-453. 
  5. Mahdi, A., & Van der Merwe, D. (2013). Dog and cat exposures to hazardous substances reported to the Kansas State Veterinary Diagnostic Laboratory: 2009–2012. Journal of Medical Toxicology, 9(2), 207-211. 
  6. Abd Elkader, N. A., Emam, I. A., Farghali, H. A., M, D. S., & Salem, N. Y. (2020). Oesophageal foreign bodies in cats: Clinical and anatomic findings. Plos one, 15(6), e0233983.  
  7. Papazoglou, L. G., Patsikas, M. N., & Rallis, T. (2003). Intestinal foreign bodies in dogs and cats. Compendium On Continuing Education For The Practising Veterinarian-North American Edition, 25(11), 830-845. 
  8. Craig, J. M. (2019). Food intolerance in dogs and cats. Journal of Small Animal Practice, 60(2), 77-85.