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Calor: cómo afecta a los perros Calor: cómo afecta a los perros

Patricia Cantero Campos Veterinaria graduada por la Universidad de León
Publicación: 30/06/23
Cómo afecta el calor a los perros

¿Preparados para el verano? El calor está a la vuelta de la esquina y con él, el sol abrasador y las altas temperaturas. Si bien disfrutar de estos días es maravilloso, es importante recordar que tu perro también puede sufrir los efectos del calor. Es importante conocer cómo le afecta el calor y de qué manera puedes ayudarle a mantenerse fresco y protegido. ¡Aquí te lo contamos!

¿Cómo regulan los perros su temperatura?

Los perros son como nosotros, son homeotermos, que es la capacidad de mantener la temperatura corporal interna constante. Pero se debe tener cuidado, porque la temperatura corporal normal de ellos oscila entre los 37,5 y 39,5 ºC1

A diferencia de las personas, ellos no sudan para regular su temperatura. En su lugar, ellos jadean, es ese momento en que lo ves respirando rápidamente y sacando la lengua para liberar ese calor excesivo y aclimatarse. Así es como su organismo se refresca. En algunos casos también producen mucha cantidad de saliva para liberarse de esa temperatura.

Seguro que alguna vez has utilizado la expresión “andar con la lengua fuera”, para referirte a que alguien está cansado o agotado. Pues precisamente hace alusión a que los perros sacan la lengua cuando corren o tienen calor, ya que es su forma de refrescarse.


Efectos del calor en perros

Cuando suben las temperaturas, hay que tomar precauciones. Una exposición prolongada en paseos, excursiones o incluso en casa, puede traer problemas serios para tu perro. 

En primer lugar, una exposición directa a los rayos del sol puede afectar directamente a su piel. Siendo especialmente arriesgado en perros que tienen el pelo blanco y muy fino, puesto que pueden producirse quemaduras de mayor o menor gravedad en su piel y, por supuesto, mucho más en aquellas razas que carecen de pelo, como por ejemplo el crestado chino.

Esto afecta también a las almohadillas, ya que el contacto con una superficie muy caliente, como el asfalto o la arena, puede causarle daños graves y hacer que tu perro no pueda caminar con normalidad. 

Un consejo

Cuando no estés seguro si hace mucho calor como para pasear con tu perro por el asfalto, pon tus manos encima de la carretera durante 5 segundos, si te quema, no es buena opción.


Los golpes de calor son especialmente peligrosos y algo para tener en cuenta. Esto ocurre al no poder liberar tan fácilmente ese exceso de calor y su temperatura corporal se eleva peligrosamente pudiendo llegar a más de 41 ºC2 y su sistema de enfriamiento interno no puede funcionar correctamente. 

Esto se considera una urgencia veterinaria, ya que en algunas ocasiones los perros pueden llegar a presentar vómitos, debilidad, falta de equilibrio y alteraciones a nivel del sistema nervioso central, por lo que en el caso de que se vea afectado debemos actuar con rapidez y acudir lo antes posible a nuestro veterinario.


Los golpes de calor
son una urgencia
veterinaria y el
tiempo es decisivo.

Sabiendo esto, hay que tener en cuenta que ciertas razas de perros pueden ser más susceptibles a sufrir estos golpes de calor. Lo son razas como el Bulldog Inglés, Bulldog Francés y Carlinos, entre otros. Esto es debido a la anatomía de su cara, donde la respiración es más complicada y les cuesta más la termorregulación.

Por último, deberemos tener especial cuidado en perros de edad avanzada, con problemas de sobrepeso u obesidad, con problemas a nivel cardiovascular o de capa o color de pelo oscuro, porque pueden ser más sensibles a las subidas de temperatura que otros animales al absorber más el calor. Como te ha podido pasar muchas veces en verano, notas que una camiseta negra te da más calor que otra más clara.

Protégelo ante el calor

Para mantener a tu perro fresco y seguro en los días calurosos, aquí van algunos consejos:

Huye del sol directo. Evita salir en las horas más calurosas del día, así proteges a tu perro a la exposición a altas temperaturas. La mejor opción son los paseos temprano por la mañana o tarde por la noche para evitar el calor sofocante. 

¡Dale sombra! Proporciónale un lugar fresco y sombreado donde pueda descansar y relajarse. Si vais paseando por la calle es recomendable ir por zonas con sombra evitando las superficies calientes y la exposición directa de los rayos del sol. Es estos casos, existen productos como protectores solares y cremas reparadoras de almohadillas especiales para perros que pueden protegerle durante los paseos o excursiones.

¡Hidratación, hidratación, hidratación! Es primordial mantener una buena hidratación, por lo que siempre debe tener agua fresca y limpia a su disposición, tanto en casa como en los paseos. Si ves que está jadeando mucho, puedes mojarle un poco el pelo con agua para refrescarlo bajándole la temperatura y buscar un lugar con sombra. Además, existen productos especiales para refrescarle, como son polos, colchonetas refrigerantes y juguetes especiales para frío.

Nunca, pero nunca, dejes a tu perro encerrado en el coche bajo el sol. La temperatura dentro del coche puede alcanzar niveles peligrosos en cuestión de minutos. Es la causa más común de un golpe de calor.

Si notas señales de golpe de calor, debes bañarle rápido con agua fría para bajarle la temperatura. Muchas veces esto no es suficiente, por lo que es importantísimo acudir a urgencias veterinarias lo antes posible para evitar llegar a una situación crítica. El tiempo es crucial en estos casos.

 

El calor puede afectar a tu perro y depende de ti protegerlo para que pueda estar seguro y no tener ningún problema. Lo más importante es saber identificar cómo le puede afectar esta subida de temperaturas y cómo puedes ayudarle para ¡disfrutar juntos de este verano sin riegos!

Bibliografía consultada:

1. Cunningham JG y Klein BG. Termorregulación. En: Cunningham JG y Klein BG. Fisiología Veterinaria. 4ª edición. Elselvier; 2009. pp. 634-655 
2. Bruchim Y. et al. Pathophysiology of heatstroke in dogs – revised. Temperature; 2017. 4(4). pp. 356-370. Disponible en: https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/23328940.2017.1367457

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