Dentro de las enfermedades más conocidas y peligrosas en los perros se encuentra la parvovirosis canina. Para asegurar el bienestar y la buena calidad de vida de nuestros compañeros peludos es fundamental conocer los efectos que desencadena. Pero, antes que nada, es primordial informarnos sobre las herramientas de prevención que tenemos a nuestro alcance. En este artículo te contamos todo lo que debes saber sobre el parvovirus en perros, cuáles son sus síntomas y cómo evitar el contagio de esta enfermedad.
¿Qué es el parvovirus en perros?
La parvovirosis canina es una enfermedad infectocontagiosa producida por un virus llamado parvovirus, concretamente del tipo 2. El parvovirus en cachorros y animales inmunodeprimidos es más frecuente que en perros adultos y sanos.
Lamentablemente, este virus tiene la peculiaridad de ser muy resistente, tanto en el aparato digestivo de los pacientes como en el medio ambiente. Se mantiene sobre todo en heces y lugares expuestos a bajas temperaturas, pudiendo persistir hasta 6 meses en el exterior. Por eso, prevenir el contagio de parvovirus en perros es esencial para cuidar su salud.
Causas y formas de contagio del parvovirus canino
El parvovirus canino es una enfermedad con un periodo de incubación muy corto. Puede desarrollarse en aproximadamente 10 días, lo que produce una transmisión muy elevada y aumenta su gravedad.
Para prevenir el parvovirus en perros, debemos conocer sus principales formas de contagio. Estas son las maneras de contagio más comunes que pueden enfermar a un perro con parvovirus.
Transmisión directa del parvovirus canino
La primera forma de transmisión del parvovirus en perros es por el contacto directo con un animal infectado o enfermo. Esto puede ocurrir cuando dos perros se huelen, juegan juntos o comparten el mismo espacio sin medidas de prevención.
Transmisión indirecta del parvovirus canino
En segundo lugar, el parvovirus canino puede transmitirse sin necesidad de que los perros se vean entre sí. Esto ocurre cuando un perro entra en contacto con objetos, superficies o personas contaminadas con fluidos de un perro infectado: heces, vómito, agua o incluso suelos sucios.
Transmisión intrauterina del parvovirus canino
Finalmente, el parvovirus también puede transmitirse de forma intrauterina, es decir, de madre a cachorro durante la gestación. Si una perra gestante está infectada o tiene el virus en forma latente, podría transmitirlo a sus crías y dar a luz cachorros con parvovirus.
Parvovirus: síntomas más comunes
Para reconocer a un perro con parvovirus tenemos que identificar ciertos síntomas. Los signos clínicos que pueden presentarse son diversos: vómitos, comenzando con bilis pudiendo teñirse de sangre, fiebre, apatía, debilidad y anorexia.
La diarrea también es un síntoma muy común, de hecho, las heces de perro con parvovirus suelen ser oscuras y tienen un olor fuerte muy característico.
El virus tiene afinidad especial por distintos sistemas del organismo, por lo que un perro con parvovirus puede presentar otros síntomas más graves. Por ejemplo, la miocarditis secundaria, una afección que empeora el pronóstico del paciente.
¿Cómo se diagnostica el parvovirus en perros?
Para poder diagnosticar eficazmente la enfermedad se deben tener en cuenta los signos clínicos que presenta nuestro perro. Asimismo, debemos prestar atención a la velocidad con la que aparecen los síntomas de parvovirus.
Sin embargo, para confirmar si un perro tiene parvovirus, lo mejor es recurrir a tests de detección rápida del virus en sus fluidos. Igualmente, las pruebas de parvovirus rápidas que se realizan en la clínica veterinaria detectan los antígenos del virus.
Por otro lado, se aconseja realizar pruebas complementarias, como análisis de sangre completos. De esta forma, tu veterinario de confianza podrá valorar el estado de salud de tu perro y su pronóstico al respecto.
Tratamiento del parvovirus en perros
Aunque hoy en día no existe un tratamiento específico para curar el parvovirus en perros, sí podemos hacer mucho por ellos. El objetivo de la terapia actual es controlar los síntomas y estabilizar al paciente para evitar que empeore.
Una de las cuestiones más importantes es el control de la hidratación mediante la administración de fluidos y evitar que sigan teniendo vómitos y diarreas. Para ello, se emplean medicamentos antieméticos, que ayudan a frenar las náuseas y los vómitos, y protectores gástricos, que cuidan la mucosa del estómago.
En el momento en que se controlan los vómitos, ya puedes alimentar a tu perro con dietas de alta digestibilidad. Empieza con dietas blandas y después con alimentación seca, introduciéndola poco a poco.
Además, pueden emplearse antibióticos para evitar infecciones secundarias. En los casos más graves, se realizan transfusiones de sangre.
Cómo prevenir el parvovirus en perros: vacunación y medidas de higiene
La vacuna del parvovirus está diseñada para atacar al tipo 2 del virus. Puede administrarse a partir de los dos meses de vida del perro, pero se recomienda hacer recordatorios vacunales cada año.
Se aconseja que los perros jóvenes no entren en contacto con otros perros hasta que no tengan el protocolo de vacunación finalizado por parte del veterinario. Esto es especialmente importante si no se conoce el estado vacunal de los demás perros.
Si tu perro aún no está vacunado, debes tomar algunas medidas de higiene. Es importante limpiar la zona perianal del perro después de defecar con ayuda de una toallita húmeda. Así, evitarás que queden restos de heces en la zona perianal. También se aconseja desinfectar con productos especiales las superficies que hayan entrado en contacto con sus fluidos.
¿Se puede transmitir el parvovirus de perros a humanos o a otros animales?
Los perros no son los únicos animales pertenecientes a la familia de los cánidos que pueden infectarse con parvovirus canino. De hecho, los zorros o lobos también pueden contagiarse.
En el caso de los humanos, corremos el riesgo de contraer el parvovirus B19, una variante que puede influir sobre todo en los niños. Sin embargo, no es el mismo parvovirus que afecta a los perros. Los perros no pueden contagiarnos de parvovirus canino.
Parvovirus en cachorros: riesgos y cuidados especiales
Algunas razas de perros, como rottweiler, dóberman, pitbull o labrador retriever, tienen una predisposición especial a desarrollar parvovirus canino1, sobre todo a las 3-4 semanas de vida.
Teniendo en cuenta que el parvovirus en cachorros es más frecuente que en perros adultos y puede afectarlos con mayor intensidad, es importante tomar algunas consideraciones. Para proteger la salud del cachorro en casa, es fundamental limpiar y desinfectar las superficies del hogar donde haga sus necesidades. Asimismo, conviene mantener un ambiente seco y cálido para promover su bienestar.
Parvovirus en perros adultos: ¿es menos grave?
Los perros adultos que no han sido vacunados contra el parvovirus o presentan alguna alteración de su sistema inmunitario son susceptibles a contraer la enfermedad. En este sentido, pueden presentar los mismos signos clínicos mencionados anteriormente.
Al igual que en cachorros, es imprescindible que se realice un diagnóstico precoz de parvovirus para reducir las posibilidades de mal pronóstico y finales no deseados.
Una alimentación de buena calidad y enfocada en fortalecer el sistema digestivo puede ser de gran ayuda en todo tipo de pacientes, como es el caso de la dieta “Ultima Medium-Maxi Bienestar Digestivo con Salmón”.
Preguntas frecuentes sobre el parvovirus en perros
¿Cuáles son los días más críticos del parvovirus en perros?
Los 4-5 días después de la aparición de los primeros signos clínicos son cruciales para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
¿Es posible que se desarrolle el parvovirus en perros vacunados?
Pese a que las vacunas han demostrado su eficacia, sí hay posibilidades de que tu perro pueda contagiarse de parvovirus, aún estando vacunado. El virus puede mutar en cepas distintas a la de la vacuna.
¿Qué debo hacer si mi perro tiene síntomas de parvovirus?
Ante los primeros síntomas de parvovirus canino, es imprescindible acudir al veterinario para que pueda hacer un diagnóstico precoz e iniciar el tratamiento adecuado cuanto antes.
¿Qué razas de perros son más propensas a sufrir parvovirus?
Razas como dóberman, rottweiler, pitbull y labrador retriever, entre otras, pueden tener más tendencia a contraer y desarrollar el parvovirus canino.
1. Quino R et al. Detección de parvovirus tipo 2 (CPV-2) mediante PCR en perros de Lima Metropolitana. Rev. Investig. Vet. Perú; 2018. 29(3). http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1609-91172018000300029